Jóvenes y empleo formal en el Perú: un camino con obstáculos

 

Buscar el primer empleo o un trabajo estable es uno de los grandes retos que enfrentan muchos jóvenes en el Perú hoy en día. Aunque la juventud suele estar llena de energía, ideas y ganas de crecer, la realidad laboral muchas veces presenta barreras difíciles de superar.

Una de las principales dificultades es que el acceso a empleos formales —aquellos que ofrecen contrato, beneficios sociales y seguridad laboral— no es sencillo para la mayoría de jóvenes. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la tasa de desempleo juvenil en el país es considerablemente más alta que la del resto de la población. Y si hablamos de trabajo formal, solo una minoría logra acceder a empleos con condiciones estables.

La informalidad laboral sigue siendo un problema grave. Muchos jóvenes terminan trabajando en empleos informales, sin contrato, sin acceso a seguro de salud ni a beneficios como vacaciones o gratificaciones. Esto limita no solo su desarrollo profesional, sino también su bienestar y seguridad económica.

Además, la pandemia dejó una huella importante en el mercado laboral. Muchas empresas redujeron personal o cerraron, y aunque poco a poco se recupera la actividad, el camino para encontrar un empleo formal sigue siendo cuesta arriba para quienes recién comienzan. A esto se suma que algunas empresas buscan experiencia previa, un requisito difícil para quienes están dando sus primeros pasos.

Por otro lado, la educación y capacitación juegan un papel clave. No siempre hay una conexión clara entre lo que se estudia y las demandas del mercado laboral, lo que hace más difícil que los jóvenes encuentren empleos acordes a su perfil y expectativas. Mejorar esta articulación es un desafío pendiente para el país.

En resumen, los jóvenes peruanos enfrentan un panorama laboral complejo. La búsqueda de un empleo formal requiere no solo esfuerzo y preparación, sino también políticas públicas que fomenten la inclusión y generen oportunidades reales.

Es importante que los jóvenes sigan formándose, buscando redes de apoyo y aprovechando programas de empleo juvenil o capacitación que existen en el país. Porque aunque el camino no sea fácil, cada paso cuenta para construir un futuro con estabilidad y crecimiento.


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